A Monti. ¿Se puede odiar a un amigo?
Un amigo del cole al que odio Cuando los millones de watios que Bad Bunny derrochó en Madrid aun retumban en las paredes de Madrid, y se agotan las entradas para Shakira, resulta hay otros mundos musicales que suenan mucho más bajo, que solo resuenan hacia adentro. Detrás de una puerta cerrada. Hay un mundo cercano y anónimo que vive de la música como oficio, no como espectáculo. Tierras medias donde ser músico es como ser cristalero, abogado o dentista. Sin relumbrón ni vanidad, pero con...